miércoles, 8 de octubre de 2008

Metiche cualquiera


Llevo como 4 horas sentada en un Starbucks, tengo el culo y la inspiración bastante planos, pero por primera vez en varios días tengo tiempo de escribir… así que aqui les va un post espontaneo y muy circunstancial.
Al lado de mi hay una pareja ligando, los dos están en sus treintas y son bastante atractivos. Él super trajeado y bastante arrugado, ella con todo el look de niña lomas un poco quedada, seguro todas sus amigas llevan más de 5 años casadas. “Sin querer” escucho su platica, hablan de los amigos que hace años no ven, de donde viven, a que se dedican y de cuanto llevan de haber cortado con el/la ex… todo ladeando coquetamente la cabeza y sin perder el contacto visual! Los dos son unos veteranos de las citas y se nota. Yo en menos de media hora ya los conozco más de lo correcto y seguramente mucho más de lo que a ellos les gustaría. Esto gracias a mi inevitable e incurable necesidad escuchar las conversaciones ajenas. Algunos de mis amigos creen que soy irrespetuosa y “metiche” (si usan esa terrible palabra de lavandera), otros (un grupo mucho más reducido) considera que lo que hago es natural y que mientras no me meta en las conversaciones ajenas (no crean que no me siento tentada), todo esta bien. Yo por mi parte adopto una actitud neutral, en realidad no importa si lo que hago esta o no bien porque sencillamente no lo puedo controlar. Para no sentirme completamente impotente ante mi “metichismo” he decidido volverme una metiche con propósito y aprender todo lo que pueda de la sabiduría ajena. Tal vez un día tenga material para escribir una enciclopedia de lo que la gente se dice en privado o una guía de cómo ligar sin que a todos los que te rodean les dé pena ajena. Mientras esto ocurre les dejo un beso y el dato de que las paredes no oyen pero el de la mesa de al lado si.

11 comentarios:

niño alex dijo...

es cierto, no se que tienen las conversaciones de los demás que son tan atractivas jajaja. saludos

Paola ha dicho esto: dijo...

jajaja yo comparto ese gusto contigo!!!
.
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pff saludines =)

Más claro, agua dijo...

Dentro de no mucho tiempo, algunos científicos descubrirán la existencia del gen de la curiosidad. Entonces, ya no tendremos cargo de conciencia por escuchar conversaciones ajenas :-)

Iván dijo...

¿A todos nos pasa?

Besos y abrazos

LuCcY dijo...

investigacion social?? jajajaj besos! al fin postieee believe it or not! =)

Ignatius dijo...

Hola,

Yo creo que en el fondo todos somos un poco así, sobre todo los que nos dedicamos a dejar comentarios en blogs de gente desconocida ja, ja.

PD:llegue hsta aqui mariposeando de blog en blog, y lo que he visto en este me ha gustado, así que volveré a dejarme caer.

Lucía dijo...

Lo malo de escuchar esas conversaciones es las ganas que se te quedan en algunas ocasiones de aconsejar al infortunado de turno, y mucho más cuando se trata de adolescentes.

paki dijo...

A mi me pasa lo mismo, hay veces que casi me caigo de la banqueta de un bar de tanto balancearme para acercarme al d detras y escuchar lo que dicen...habrá que crear un club?jajaja
muy interesante tu blog
besos

Fer D. dijo...

pense que era una pagina de receta so algo asi, jaja grave error, buen contenido .

un saludo

iShTaR dijo...

Jaaaaaaaaaajajajajajajajaja.

Las paredes no oyen pero el/la de la mesa de a lado sí!!!!!

Jajajajajajaja

Eso lo llevaré conmigo siempre!!!!!

Ana Gutiérrez dijo...

gallina! si tu no escucharas las conversaciones ajenas, nadie entenderia cuando me rio de la nada!!!
esta chido porque ya somos dos, y solo necesitamos voltear a vernos para saber lo que estamos pensando. a que si?
te quiero!